Torela

Una fusa y una semicorchea recorriendo un recincho espartero en Tórtola

Tradiciones 7/6/2026

El día de fiesta 6-6-26 en Tórtola reunió tradiciones y música en un ambiente de alegría y oficios ancestrales. El recinto de la Fuente acogió artesanos, músicos y visitantes en un evento que celebró la tierra del esparto con arte y ritmo.

El murmullo de los caños de la Fuente Nueva y de la Fuente Vieja y el abanico del pilón del lavadero marcaban el ritmo pausado y seguro del concepto de oficios y tradiciones de Tórtola. Los cerros de esparto y las cuestas de Tórtola quedaban en Los Barrios Altos de Cantarranas, de la Iglesia, de las bodegas, del esparto del cerro de la cabaña … quedaron desiertos por un día ¡y que día! , este día de fiesta ,6-6-26 ,que alcanzó su tercera edición con garbo y alegría. El magnífico entorno de “la fuente” acogió con esmero a todos los tortoleños y tortoleños y ,como no, a todos los vendedores y visitantes, en especial al ilustre pregonero -maestro en música- a los esparteros amigos de Perales de Tajuña y de Villarejo de Salvanés de la provincia de Madrid, a nuestro amigo de encaje de bolillos, y a todos los artesanos, cantantes, músicos y bailes que estaban en cartel (alguno nos olvidaremos) y que hicieron las delicias del público. Está claro que el esparto rima con música y/o viceversa, hoy lo hemos visto en Tórtola cuando una semicorchea y una fusa recorrían el pentagrama hecho del recincho espartero de cinco ramales, y una bandurria daba el repiqueteo del ritmo para la filigrana del esparto transformado en pez silueta o en búho nocturno plumeado, ambos unidos en semblante amarillo de las hojas de papel de esparto, todas y todos en ese balance límpido del que hace sonar la melodía y el grupo que la escucha complacido. Y al minuto siguiente la trenza de esparto machacado o crudo va subiendo en longitud hasta que se apoya en el suelo de tierra para lanzar su ayuda ya sea al adorno colgante de belleza o para bordear un serón terrero , de los qué Tortola facturaba “en tiempos” ya fuese en tren, en carro o en burro, todo valía para el sustento.

Una fusa y una semicorchea recorriendo un recincho espartero en Tórtola

Hoy , las dos rimas del esparto y de la música son de fiesta, pero de fiesta de recuerdo, la segunda con las jotas y seguidillas de estas tierras centrales y el folk sosegado y libre al caer la tarde y el primero, ¡hay el primero!, el adalid de esta “tierra de esparto” milenaria “por los cerros de Tórtola”, donde se arranca con “el collazo” y se trae en coche y se arrancaba transportándolo con un borrico entero con una carga de 131 manojos de esparto exactamente. Los esparteros saben por qué , porque también nos enseñaron un avance en solo el tejido, nos mostraron cómo se hacían las cuerdas y maromas de esparto que tanto apreciaban los romanos en su mundo naval y estos amigos de Villarejo y de Perales lo han demostrado que “saben de qué va el esparto”. Buena organización del arte tanto de música, cante y bailes como del importante despliegue de carteles, de adornos esparteros y de estandartes y banderines por todos los lugares del evento y en especial por la calle mayor y magnífica estructura logística del Ayuntamiento y sus colaboradores con mesas, sillas, escenarios y una magnífica paella a esas horas que hay que reponer fuerzas. Trescientas y pico raciones, nos cuentan. Al fin del día fusa y semicorchea salieron del recincho de esparto de cinco ramales y entraron en la caja de resonancia de guitarras, laudes y bandurrias mientras el público entusiasmado aplaudía los últimos ecos en la Plaza de Tórtola. ¡Y el año que viene … mejor!.

Una fusa y una semicorchea recorriendo un recincho espartero en Tórtola